martes, 28 de agosto de 2007

Demasiada belleza

El síndrome de Stendhal es un cuadro psicológico temporal que causa un elevado ritmo cardíaco, vértigo y confusión, con posibles mareos, pánico, desorientación e incluso amnesia, cuando el individuo es expuesto a una sobredosis de belleza.
Su nombre proviene de la anécdota de un joven francés que en 1817 decidió visitar Florencia. Embriagado por tanta belleza, fue cuando visitó la conocida iglesia de Santa Croce y divisó sus maravillosos techos pintados por Giotto, cuando sintió que no podía más, que perdía el conocimiento, que “la vida se escurría fuera de mí”.
No fue hasta finales de los años 70 cuando la psiquiatra Dra. Graziella Magherini se percató del gran número de pacientes que sufrían desde ataques de pánico hasta brotes de locura indiferenciada cuando estaban en frente a algo que les superaba, por la enorme belleza que poseía.
El síndrome de Stendhal, más allá de su incidencia clínica como enfermedad psicosomática, se ha convertido en un referente de la reacción romántica ante la acumulación de belleza y la exuberancia del goce artístico.
El que no está acostumbrado a tanta belleza, pues sus ojos han sido educados desde la ordinariez y la vulgaridad, no puede soportar tales sensaciones celestiales y sufre sus efectos, tales como las inquietantes palpitaciones, el ahogo, el temblor en las piernas...
No hay más belleza que la de un corazón noble, así que si no estás a la altura, apártate de mi camino, si no quieres morir exhausto de amor.

Eva

7 comentarios:

Miriam dijo...

I si quieres ir un poco más allá:
Dice la misma doctora que, a veces, la sensación de belleza extrema que se experimenta al contemplar algo bonito se vuelve en contra de la propia persona. Entonces, emergen unos celos incontrolables, envueltos en ira, y el sujeto no puede hacer otra cosa que intentar destruir lo que tiene delante. ¿Y sabes como se llama....? Síndrome del David (porque se dice puede suceder cada vez que se contempla a David -el de Miguel Ángel, claro-).

Chema dijo...

ahora entiendo porqué me pongo taquicárdico cuando te tengo delante, ahora me explico esos sudores...

alex dijo...

eres más bella por dentro que por fuera, y no le das valor a eso.

Eva dijo...

el síndrome del David me suena,me suena mucho, e ?

Rakel dijo...

jajajaja. A mi em pasa cada dia cuan em miro al mirall!!! Es broma.

Anónimo dijo...

debe ser muy duro separarse de algo tan bello. no te vayas nunca.

carpe diem dijo...

Sin comentarios.